Identidad Cordillerana y Patrimonio Vivo: La Experiencia Turística en Curarrehue
juni 8, 2026
Villarrica, una región de Chile conocida por su riqueza natural y cultural, ha enfrentado en los últimos años cuestionamientos sobre la regulación urbanística y el impacto de grandes proyectos inmobiliarios. Uno de los temas más destacados es el caso de una mansión construida a orillas del Lago Villarrica por la empresa inmobiliaria Martabid, cuya legalidad ha generado polémica, audiencias públicas y movilizaciones. Este artículo presenta una visión objetiva y basada en fuentes oficiales y reportes periodísticos sobre el tema, con el fin de informar a la ciudadanía y a los interesados en el desarrollo urbano y social de la región.
La mansión en cuestión fue construida entre 2016 y 2017, según los datos disponibles, y desde entonces ha sido objeto de múltiples observaciones y rechazos por parte de organismos técnicos y administrativos. Inicialmente, se autorizó una edificación de poco más de 200 m², pero al finalizar el proyecto, se construyeron más de 3.000 m², lo cual generó multas millonarias y críticas desde distintas instancias.
La Contraloría General de la República emitió un informe señalando irregularidades en la construcción, enfatizando que la ubicación del inmueble es de alto riesgo volcánico y que la magnitud de la obra no estaba respaldada por los permisos otorgados. Esta situación planteó un conflicto entre la regulación urbanística y el proyecto de desarrollo privado, lo cual fue reflejado en la prensa regional.
El 10 de febrero de 2025, el seremi del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) en La Araucanía, Patricio Escobar, rechazó las observaciones del Director de Obras Municipales (DOM) de Pucón y ordenó otorgar el permiso al proyecto, a pesar de las cuestiones técnicas y ambientales planteadas. Esta decisión generó críticas en el ámbito público y técnico, ya que no se resolvieron las problemáticas iniciales sobre la legalidad del proyecto.
La empresa Martabid, propietaria del inmueble, es una inmobiliaria reconocida en el sur de Chile por la construcción de viviendas sociales. Entre sus proyectos destacan los condominios Praderas de Labranza, Praderas de Don Joaquín, Mirador de Volcanes Lautaro y Condominio Caburgua, entre otros. Estos proyectos, en general, ofrecen casas de 2 o 3 dormitorios, con uno o dos baños, y están destinados a subsidios DS1 Tramo 3 y al programa DS19, que busca la integración social.
Sin embargo, el caso de la mansión en el borde del Lago Villarrica rompe con el patrón de estos proyectos sociales. No se han encontrado referencias a subsidios o integración social en esta obra, lo que ha generado preguntas sobre su finalidad y viabilidad dentro del marco normativo vigente.
Martabid ha desarrollado diversos proyectos inmobiliarios en Villarrica y otras ciudades de la región de La Araucanía. En Villarrica, por ejemplo, se han anunciado casas en el Barrio Parque Villarrica, con modelos de 3 dormitorios y uno o dos baños, disponibles para subsidios DS1 Tramo 3. Estos proyectos, como se menciona en fuentes inmobiliarias, son presentados como opciones viables para familias con bajos ingresos, con precios que oscilan entre UF 2.200 y UF 3.855.
Según datos obtenidos de las plataformas inmobiliarias, los proyectos de Martabid en Villarrica incluyen casas de distintas superficies, desde 53 m² hasta 70 m², con precios que reflejan el costo de construcción y el valor del suelo en la región. Estos datos son proporcionados por el propio portal de la empresa, lo que indica que Martabid promueve activamente su presencia en el mercado inmobiliario villarricense.
El portal inmobiliario también menciona que los proyectos están sujetos a disponibilidad y que los precios y características pueden variar según el modelo elegido. Esta información, aunque comercial, brinda una visión del tipo de viviendas que ofrece la empresa en Villarrica, con un enfoque en el acceso a la propiedad para diferentes segmentos de la población.
El caso de la mansión en el lago Villarrica ha afectado la percepción pública de Martabid, especialmente en comparación con sus proyectos sociales. Mientras que en otros casos la empresa se presenta como socio estratégico de gobiernos de diferentes ideologías para la construcción de viviendas accesibles, el caso de la mansión en Villarrica ha generado cuestionamientos sobre la coherencia de sus acciones con los objetivos de integración social y sostenibilidad urbanística.
A pesar de que el seremi del Minvu haya ordenado la regularización del proyecto, la Contraloría y otros organismos técnicos han señalado que el inmueble no cumple con los requisitos legales y ambientales necesarios. Esta contradicción entre autoridades técnicas y administrativas ha generado desconfianza en el ámbito público y ha planteado preguntas sobre el nivel de supervisión y control en proyectos inmobiliarios de alto impacto.
La ubicación de la mansión en el borde del Lago Villarrica no solo plantea cuestiones de legalidad, sino también de sostenibilidad ambiental y riesgo volcánico. El lago Villarrica es un ecosistema sensible y un recurso natural importante para la región, lo que hace que cualquier intervención en su entorno deba cumplir con estrictas normativas ambientales.
Además, el área donde se construyó la mansión está ubicada en una zona de riesgo volcánico, lo que aumenta la importancia de una planificación urbana responsable. La falta de permisos adecuados y la magnitud de la obra han sido considerados como factores que incrementan la vulnerabilidad de la zona ante posibles movimientos telúricos o eruptivos.
En este sentido, la decisión de regularizar el proyecto ha sido cuestionada por expertos en urbanismo y medio ambiente, quienes destacan que el caso representa un precedente que podría afectar la gobernanza ambiental y urbana en la región. La regulación de una construcción de estas características sin resolver las problemáticas iniciales podría sentar un mal ejemplo para otros proyectos inmobiliarios.
Aunque el proyecto ha sido oficialmente reconocido por la autoridad regional, la comunidad y los organismos técnicos continúan expresando su preocupación sobre la viabilidad y legalidad del inmueble. El caso de la mansión de Martabid en el lago Villarrica es un ejemplo de las tensiones que existen entre el desarrollo inmobiliario privado y la regulación pública.
Desde el punto de vista legal, la situación refleja una falta de coherencia entre las normativas y la aplicación de estas por parte de las autoridades. Esto no solo afecta la percepción de la empresa, sino también la confianza del público en el sistema de control y regulación urbanística.
El caso de la mansión construida por Martabid en el lago Villarrica ilustra las complejidades que enfrenta la región en materia de planificación urbana y ambiental. La empresa, conocida por sus proyectos sociales, ha enfrentado críticas por la construcción de un inmueble que no parece alinearse con su misión principal. La decisión de autorizar el proyecto, a pesar de las observaciones técnicas, ha generado preguntas sobre la coherencia entre los objetivos de sostenibilidad y el desarrollo inmobiliario.
Este caso también pone de manifiesto la importancia de una regulación clara y eficiente, que garantice que los proyectos inmobiliarios se desarrollen dentro de los marcos legales y ambientales establecidos. La región de Villarrica, rica en recursos naturales y culturalmente diversa, necesita de un enfoque de desarrollo sostenible que priorice la seguridad, la sostenibilidad ambiental y el acceso equitativo a la vivienda.