El Horizonte del Biobío: Un Recorrido Exhaustivo por el Patrimonio, la Naturaleza y la Identidad de Concepción
juni 11, 2026
La región de La Araucanía, y particularmente la comuna de Villarrica, es un territorio con una rica tradición culinaria y cultural, donde el ají cacho de cabra ocupa un lugar destacado. Este ingrediente, profundamente arraigado en la gastronomía mapuche, no solo es un condimento picante, sino también un símbolo de identidad y un elemento clave en la revitalización de prácticas ancestrales a través del emprendimiento comunitario. Este artículo explora la importancia del ají cacho de cabra en Villarrica, desde su uso gastronómico hasta su papel en la sostenibilidad cultural y económica de las comunidades mapuche.
El ají cacho de cabra, conocido en mapudungun como trupayen, es un tipo de pimiento picante que se ha utilizado tradicionalmente por el pueblo mapuche en la preparación de alimentos y condimentos. Su nombre común proviene de su forma, que asemeja un cacho de cabra, y se distingue por su intensidad de sabor, aportando un toque ahumado y picante característico.
En la región, el ají cacho de cabra es secado al sol, ahumado sobre fuego de madera y molida con semillas de cilantro tostadas para formar el merkén, un condimento ancestral que se utiliza en la preparación de carnes, sopas, estofados y platos típicos de la cocina mapuche. Este proceso de elaboración, lento y detallado, resalta el cuidado con que se preserva la calidad y el sabor de los ingredientes.
El merkén es una muestra de la sabiduría ancestral en la gastronomía mapuche, y su preparación no solo es una técnica culinaria, sino también una forma de transmitir conocimientos, tradiciones y valores comunitarios. En la actualidad, este condimento sigue siendo un ingrediente esencial en la cocina local y se ha convertido en un producto emblemático de la región, valorado tanto por los habitantes como por los visitantes de Villarrica.
En Villarrica y sus alrededores, diversas emprendedoras mapuche están trabajando para rescatar y modernizar la producción y comercialización de productos derivados del ají cacho de cabra. Estos emprendimientos no solo buscan preservar las tradiciones culinarias, sino también fortalecer la economía local y fomentar el turismo cultural.
Violeta Olivera Antinao, perteneciente a la comunidad Francisco Llancafilo en Villarrica, lidera el emprendimiento familiar "Chihuaico", cuyo nombre significa "donde nace el agua" en mapudungun. Su trabajo se centra en la recolección, deshidratación y envasado de frutos silvestres de la zona, entre ellos el ají cacho de cabra. Los productos de Chihuaico, como el merkén, son elaborados siguiendo técnicas ancestrales y se comercializan bajo un enfoque sostenible y de calidad.
Ginette Rivera Tralma, emprendedora de la comuna de Chol Chol, es la encargada del emprendimiento "Curaco Gourmet". Este nombre se relaciona con el sector Curaco donde reside su comunidad. Su labor incluye la elaboración del merkén tradicional, merkén ahumado, así como condimentos a base de hierbas aromáticas y deshidratadas. Su enfoque busca rescatar y valorizar productos típicos de la región, promoviendo la sostenibilidad y el orgullo cultural.
Isabel Levio Curiqueo, de la comuna de Nueva Imperial, creó la marca "Kelü Milla", que en mapudungun significa "oro rojo". Este nombre refleja el valor del ají cacho de cabra, cuya coloración rojiza y sabor intenso son destacados. Isabel elabora el merkén tradicional a base de ají cacho de cabra y ha innovado con productos como la pimienta de canelo y el chimichurri, adaptando las recetas tradicionales a nuevos gustos y usos culinarios.
Otro ejemplo de uso moderno del ají cacho de cabra es el merkén ahumado ofrecido por la página web Merken Ahumado.cl. Este producto está elaborado mediante un proceso tradicional que incluye la cosecha de ajíes verdes, su maduración hasta una tonalidad rojiza intensa, secado al sol y ahumado sobre fuego de madera. El ají es molido completo, incluyendo sus semillas, en morteros de piedra. Este merkén se comercializa como un aliño ideal para adobar carnes, especialmente de cerdo, y se promueve como un regalo único y auténtico de la región de La Araucanía.
Estos emprendimientos son representativos del esfuerzo por preservar y comercializar productos de la gastronomía mapuche, respetando sus raíces tradicionales y adaptándose a las demandas del mercado local e internacional. Además, su trabajo aporta a la visibilidad de la cultura mapuche y a la sostenibilidad económica de las comunidades.
El ají cacho de cabra también es un tema central en el libro “Cultura Alimentaria Ancestral”, lanzado en Villarrica con la participación de la ministra de Desarrollo Social y Familia, Karla Rubilar, y otras autoridades. Este texto reúne diez foto relatos de mujeres mapuche emprendedoras de la región, incluyendo a Violeta Olivera, Isabel Levio y Ginette Rivera, entre otras. Estas mujeres comparten sus experiencias en la elaboración de alimentos y condimentos tradicionales, con énfasis en ingredientes como el ají cacho de cabra.
El libro no solo presenta las técnicas de preparación ancestral, sino también los desafíos y logros de las emprendedoras en su intento por mantener viva su cultura. Además, expone la relevancia de estos productos en el contexto actual, donde la sostenibilidad, la salud y la identidad cultural son temas prioritarios.
Este tipo de iniciativas refuerza el valor de los alimentos y condimentos tradicionales, no solo como elementos gastronómicos, sino también como expresiones de identidad y orgullo comunitario.
La presencia del ají cacho de cabra en la gastronomía de Villarrica también se manifiesta en el sector de restaurantes y emprendimientos culinarios. Uno de los establecimientos que destaca en la zona es el restaurante "Cacho de Cabra", ubicado en Villarrica, Anfión Muñoz 999. Este lugar, según testimonios de visitantes, ofrece platos elaborados con productos locales, incluyendo el ají cacho de cabra como ingrediente clave en algunas de sus recetas. Los clientes destacan la calidad de los platos, la atención personalizada y el uso de ingredientes autóctonos que reflejan la esencia de la región.
La popularidad de este tipo de restaurantes es un indicador de la creciente apreciación por la gastronomía local y el interés del turismo en experiencias culinarias auténticas. En este sentido, el ají cacho de cabra no solo es un condimento, sino también un pilar de la identidad culinaria de Villarrica.
Además de su valor cultural y gastronómico, el ají cacho de cabra también aporta beneficios nutricionales importantes. El merkén elaborado a partir de este ingrediente es rico en vitaminas como el ácido ascórbico (vitamina C), la vitamina A y antioxidantes. Estos compuestos son beneficiosos para la salud, fortaleciendo el sistema inmunológico y promoviendo una dieta equilibrada.
La relevancia nutricional del ají cacho de cabra refuerza su uso no solo en la cocina tradicional, sino también en dietas modernas que buscan ingredientes naturales y saludables. Su uso en recetas contemporáneas y productos comerciales refleja una tendencia actual de valorar ingredientes autóctonos por su sabor y sus beneficios para la salud.
El uso tradicional del ají cacho de cabra también está ligado a prácticas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. En la elaboración de productos como el merkén, se utilizan técnicas naturales que no implican la adición de conservantes artificiales o procesos industriales agresivos. Estos métodos respetan la calidad del producto y contribuyen a la preservación de la biodiversidad local.
Además, los emprendimientos que trabajan con ají cacho de cabra suelen enfocarse en la recolección sostenible de frutos silvestres y en la promoción de cultivos locales, lo que reduce la dependencia de insumos externos y favorece la autonomía comunitaria. Esta filosofía de trabajo refleja un enfoque integral de sostenibilidad, que abarca no solo aspectos económicos y culturales, sino también ecológicos.
El ají cacho de cabra es más que un ingrediente: es un símbolo de la identidad cultural de Villarrica y la región de La Araucanía. Su uso en la cocina, en el emprendimiento y en las prácticas tradicionales refleja una conexión profunda con la tierra, la comunidad y la historia. Este ingrediente, al igual que otros productos ancestrales, representa una forma de resistencia cultural y una herramienta para fortalecer el orgullo de pertenecer a una región con una riqueza natural y cultural única.
Las iniciativas que promueven el ají cacho de cabra, ya sea a través de libros, emprendimientos o eventos culturales, son fundamentales para mantener viva esta tradición y para hacerla accesible a nuevas generaciones. Estas acciones también permiten a la región fortalecer su imagen como un destino turístico y cultural, atraer inversiones sostenibles y fomentar un desarrollo económico basado en el respeto a la naturaleza y a las tradiciones.
El ají cacho de cabra ocupa un lugar central en la gastronomía y cultura de Villarrica y la región de La Araucanía. Su uso en productos tradicionales como el merkén, así como su relevancia en emprendimientos mapuche, refleja una conexión profunda con las raíces culturales y naturales de la zona. Este ingrediente no solo aporta sabor y valor nutricional, sino también identidad, sostenibilidad y orgullo comunitario.
Gracias al trabajo de mujeres mapuche emprendedoras, el ají cacho de cabra se mantiene como un símbolo de resistencia cultural y una herramienta para el desarrollo económico sostenible. Su presencia en libros, restaurantes y productos comerciales refuerza su relevancia en el presente y en el futuro de Villarrica. Este artículo busca resaltar la importancia del ají cacho de cabra no solo como un condimento, sino como un pilar de la identidad regional y una expresión viva de la cultura mapuche.