Identidad Cordillerana y Patrimonio Vivo: La Experiencia Turística en Curarrehue
juni 8, 2026
La administración del turismo en la Región del Maule atraviesa un periodo de transformación estructural, caracterizado por la búsqueda de una integración profunda entre la gestión territorial, la promoción de la identidad andina y la consolidación de corredores internacionales. Bajo la dirección técnica de Sernatur, la institución no solo actúa como un ente promotor de la riqueza natural y gastronómica del corazón de Chile, sino que se ha convertido en un actor diplomático y técnico fundamental para el desarrollo de la frontera. La gestión actual, liderada por la dirección regional, se enfoca en la creación de sinergias que trascienden los límites administrativos locales, buscando que el turismo de montaña, naturaleza y aventura se convierta en el motor de un ecosistema económico compartido con regiones vecinas y naciones hermanas, como la provincia de Mendoza en Argentina. Este enfoque multidimensional permite que la oferta turística de la zona, que abarca desde la profundidad de sus reservas naturales hasta la complejidad de sus rutas de enoturismo, sea gestionada bajo estándares de gobernanza territorial y sostenibilidad.
La estructura operativa de Sernatur en la Región del Maule se fundamenta en una planificación técnica rigurosa, orientada a la gestión del territorio y la seguridad del visitante. La dirección regional, bajo la responsabilidad de Alejandra Casanova Henríquez, aporta una visión técnica que integra la arquitectura, la planificación urbana y la gobernanza territorial. Esta capacidad de gestión es vital para la implementación de políticas que no solo atraigan visitantes, sino que aseguren un ordenamiento territorial que proteja los recursos naturales.
La trayectoria profesional de la dirección regional aporta un valor añadido a la administración pública de la zona. La formación de la directora regional como arquitecta de la Universidad del Bío-Bío y su magíster en Gerencia para el Desarrollo por Flacso Chile, permite que las decisiones de promoción turística estén respaldadas por una comprensión profunda de la seguridad urbana y la participación ciudadana. Su experiencia previa liderando consultorías internacionales para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en países como Uruguay y Brasil, dota a la dirección regional de una metodología de prevención situacional y gobernanza que es aplicada para fortalecer el desarrollo turístico local.
La administración de los servicios y la atención al usuario se centraliza en sedes estratégicas que permiten el contacto directo con prestadores y turistas. La infraestructura administrativa de Sernatur en la zona se detalla a continuación:
Sede Administrativa Talca 1 Oriente 1150, piso 4, Edificio de Servicios Públicos, Talca +56 22 731 8467
Información de contacto para otras direcciones regionales de interés para el desarrollo del sur de Chile:
Dirección Regional del Maule (Rancagua) 11 y 12 Edif. Torre de Flores Fono: (72) 230413 Fax: (72) 220424 E-mail: [email protected]
Dirección Regional del Maule (Talca) 1 Poniente Nº 1150, piso 1 y 4 Fono: (71) 233669 Fax: (71) 226940 E-mail: [email protected]
Dirección Regional del Biobío (Concepción) Caupolicán Nº 85 Fono: (41) 2741416 Fax: (41) 2741415 Informaciones: Aníbal Pinto Nº 460 Fono: (41) 2741337 E-mail: [email protected]
Dirección Regional de la Araucanía (Temuco) Thiers Nº 539 – TEMUCO (junto al Museo Regional de la Araucanía) Fono: (45) 312857 – 211969 – 312859 Fax: (45) 215509 E-mail: [email protected]
Dirección Regional de los Ríos (Valdivia) Calle Yerbas Buenas Nº 181 – Edificio Seminario Fono: (63) 239060 – 239061 Fax: (63) 239067 Informaciones: (63) 215739 E-mail: [email protected]
Uno de los hitos más significativos en la política de desarrollo regional reciente es la suscripción del Acuerdo de Colaboración Binacional en Turismo. Este convenio se formalizó durante el 62° Encuentro Biniente Chileno Argentino Paso Pehuenche 2026, un evento de alta relevancia diplomática y turística que tuvo lugar en el Hito Cero de la frontera. La firma de este acuerdo entre la directora regional de Sernatur Maule, Alejandra Casanova Henríquez, y el intendente de la Municipalidad de Malargüe, Celso Alejandro Jaque, marca un cambio de paradigma en la forma de entender los límites fronterizos.
Este acuerdo no es simplemente un documento de intención, sino un marco institucional diseñado para potenciar la integración territorial. El impacto de este convenio se manifiesta en tres dimensiones críticas:
La creación de rutas integradas que conectan la Región del Maule con el sur de Mendoza, permitiendo que el flujo de visitantes no se detenga en la frontera, sino que fluya a través de un corredor de experiencias.
La puesta en valor de los pasos internacionales Paso Pehuenche y Paso Internacional Planchón-Vergara. Estos no son vistos solo como puntos de control aduanero, sino como corredores escénicos estratégicos para el turismo de montaña, naturaleza y aventura.
El fortalecimiento de la promoción conjunta en mercados internacionales, permitiendo que ambos territorios compitan de manera más efectiva al ofrecer un producto de destino binacional integrado.
La identidad de montaña que comparten la Región del Maule y Malargüe es el eje central de esta estrategia. Al compartir la cordillera y la historia, ambos territorios pueden proyectar una oferta única que combine la riqueza de los Andes con la diversidad de ecosistemas que se extienden hacia el valle y la costa.
La Región del Maule, situada estratégicamente a 250 kilómetros al sur de Santiago, ofrece una complejidad de paisajes que permiten una segmentación turística muy amplia. La gestión de Sernatur se enfoca en potenciar cada uno de estos nichos, asegurando que la riqueza natural se tradencial en desarrollo económico sostenible.
El patrimonio natural es, sin duda, el pilar de la oferta regional. La presencia de reservas naturales permite actividades de bajo impacto ambiental y alto valor experiencial. Entre los destinos destacados se encuentran:
Altos de Lircay: Un espacio fundamental para el senderismo y el contacto directo con la flora y fauna nativa.
Radal Siete Tazas: Un destino emblemático para quienes buscan la pureza del aire y la contemplación de sistemas hídricos únicos.
La oferta de aventura y deportes acuáticos se complementa con la presencia de lagunas y playas, ideales para visitantes que buscan dinamismo físico en entornos controlados y seguros.
En paralelo a la naturaleza, el enoturismo se posiciona como una de las joyas de la región. Gracias a su clima templado mediterráneo y su suelo fértil, el Maule es una tierra de viñedos extensos. La gestión turística promueve las rutas del vino, donde la calidad de los productos galardonados se une a la experiencia cultural de visitar los viñededos en el corazón de la zona central.
La gastronomía constituye el tejido conector de toda la oferta turística. La región presenta una dualidad gastronómica fascinante: la costa y el interior.
La Ruta de las Caletas: Un recorrido por las costas regionales donde el protagonista es el producto marino, permitiendo degustar pescados y mariscos frescos capturados en la zona.
Los Pueblos Interiores: Un espacio de tradición donde la cocina se basa en productos de la tierra. Aquí, el visitante puede experimentar platos contundentes y tradicionales como:
Cazuela: Un plato reconfortante que refleja la esencia de la cocina de campo.
Chancho en Piedra: Una preparación técnica y tradicional que destaca la riqueza de los productos locales.
Pan amasado y tortillas de rescoldo: Elaborados en hornos de barro, representando la herencia de los procesos artesanales de la zona.
La integración de frutas frescas y productos de la agricultura local en la oferta gastronómica cierra un ciclo de sostenibilidad que beneficia directamente a los productores de la región.
La gestión de Sernatur también se manifiesta en la organización de eventos que fomentan la cohesión social y la visibilidad de los destinos locales. Un ejemplo de la capacidad de convocatoria y la promoción de la actividad física es la conmemoración del Día Mundial del Turismo en la comuna de Licantén.
Estas actividades están diseñadas para activar los corredores de turismo de aventura y poner en valor la infraestructura local. El programa de actividades en Licantén incluye:
Recorridos de mountain bike: Rutas que conectan el sector de La Pesca con el sector del Medano, promoviendo el deporte en entornos naturales.
Excursiones ecológicas: Tours a la Isla de las Gaviotas, permitiendo la observación de especies locales y la educación ambiental.
Encuentros gastronómicos: Almuerzos realizados a las orillas del río Mataquito, que integran la oferta culinaria con el entorno fluvial.
Este tipo de eventos demuestra que la gestión del turismo no se limita a la promoción externa, sino que busca fortalecer la identidad y el uso del territorio por parte de los mismos habitantes de la región.
La gestión de Sernatur en la Región del Maule representa un modelo de administración pública que entiende el turismo como una herramienta de integración y no solo como una actividad comercial. La estrategia de "Deep Drilling" en los destinos, desde la micro-gestión de las rutas de senderismo en Radal Siete Tazas hasta la macro-gestión de acuerdos binacionales en el Paso Pehuenche, revela una planificación que busca la resiliación económica a través de la diversificación.
La importancia del acuerdo con Malargüe radica en la capacidad de crear una "marca de destino" transfronteriza. Al integrar los pasos internacionales como corredores escénicos, la administración está transformando una barrera física (la frontera) en un activo turístico. Esto requiere una coordinación técnica que solo puede ser liderada por profesionales con formación en planificación territorial y gestión de la seguridad, como es el caso de la actual dirección regional.
El éxito futuro de la región dependerá de la capacidad de mantener el equilibrio entre el crecimiento de la demanda turística (impulsada por el enoturismo y el turismo de aventura) y la preservación de los ecosistemas que constituyen la base de su oferta. La integración de la gastronomía local, el fortalecimiento de la infraestructura de servicios y la promoción de rutas binacionales forman un ecosistema donde cada elemento —desde el productor de pan amasado en un pueblo interior hasta el operador de tours en la Isla de las Gaviotas— juega un papel crucial en la sostenibilidad de la región.