El Ecosistema de Desarrollo Turístico y Comunitario en Cunco: Un Análisis Integral de su Potencial Natural y Gestión Institucional
juni 4, 2026
El panorama del turismo en el sur de Chile se define por una convergencia única de biodiversidad, herencia cultural y una creciente conciencia sobre la importancia de la sostenibilidad. La región sur del país no solo ofrece paisajes que oscilan entre bosques frondosos, lagos cristalinos y glaciares imponentes, sino que se ha consolidado como un ecosistema de experiencias donde la interacción con la naturaleza y las comunidades locales constituye el núcleo de la oferta. En un contexto global donde la demanda por destinos que respeten el medio ambiente ha crecido exponencialmente, el sur de Chile se posiciona como un referente de turismo sustentable, integrando desde la Red de Turismo Mapuche en la Región de La Araucanía hasta los complejos circuitos de selva valdiviana y lagos en las regiones de Los Ríos y Los Lagos. Este dinamismo no es solo un fenómeno de apreciación estética, sino un motor económico vital que impulsa las economías locales a través de la asociatibilidad y el respeto por las tradiciones ancestrales.
La sostenibilidad en el sur de Chile no se limita únicamente a la preservación de recursos naturales, sino que abarca profundamente la protección y puesta en valor de la cultura viva. Un ejemplo emblemático de este compromiso es la Red de Turismo Mapuche, específicamente en la zona del Lago Budi. Este modelo de gestión se basa en la asociatividad, un principio fundamental que permite a las comunidades locales tomar el control de su desarrollo turístico sin perder su identidad.
La creación de esta red ha permitido que el turismo étnico pase de ser una actividad aislada a un sistema organizado de hospitalidad y educación cultural. Un hito determinante en este proceso ocurrió en el año 2000 con la fundación del Hostal Mapuche Kom Che Ñi Ruka, cuyo nombre en mapudungún significa "La Casa de Todos". Este establecimiento, ubicado en la comuna de Teodoro Schmidt, funciona como el núcleo operativo y el punto de encuentro para una red de servicios mucho más amplia.
La experiencia que se ofrece al visitante en este sector trasciende la simple pernoctación, integrando elementos de la vida cotidiana mapuche:
Este tipo de turismo genera un impacto directo en la preservación de las lenguas y costumbres, asegurando que el beneficio económico del flujo de turistas se reinvierta directamente en la infraestructura comunitaria y en la protección del entorno natural del Lago Budi.
El sur de Chile presenta una infraestructura de destinos que permite la diversificación de actividades, desde el deporte de aventura hasta el turismo contemplativo. En la zona comprendida por el destino Sietelagos, ubicado en la comuna de Panguipulli, se desarrolla un modelo de turismo que aprovecha la riqueza de la selva valdiviana.
Este destino se caracteriza por su capacidad de conectar múltiples localidades a través de rutas escénicas que ofrecen una experiencia de inmersión total. La estructura de este circuito permite al viajero transitar por puntos estratégicos como Coñaripe, Liquiñe, Neltube, Puerto Fuy y Choshuenco, creando una red de conectividad que beneficia a múltiples municipios.
Las actividades disponibles en esta zona están diseñadas para diferentes perfiles de aventureros:
Un componente de alto valor para el desarrollo regional es la integración binacional. La cercanía con la República Argentina, a través del paso internacional Huahum, permite la creación de circuitos que conectan con la ciudad de San Martín de la Cordillera de los Andes. Este tránsito se complementa con la experiencia del ferry por el lago Pirehueico, lo que añade un componente de transporte escénico que incrementa el valor de la experiencia turística total.
Además, el destino Sietelagos se extiende hacia otras comunas que forman parte de un ecosistema de turismo de naturaleza y tradición, tales como La Unión, Lago Ranco, Futrono, Río Bueno y Paillaco. Estas localidades aportan una capa de historia y cultura que complementa la oferta de aventura, permitiendo que el turista encuentre un equilibrio entre la actividad física y el descubrimiento de la identidad local.
El sector turístico en Chile ha demostrado una capacidad de resiliencia y crecimiento notable. Las proyecciones de movilidad interna reflejan una tendencia hacia el fortalecimiento del turismo nacional, con un incremento significativo en los viajes con pernoctación. Para las temporadas de verano recientes, se ha observado una intención de crecimiento cercano al 10,9% en comparación con periodos anteriores, con una cifra estimada de 28 millones de viajes totales a nivel país.
Este crecimiento no es uniforme, lo que permite identificar patrones de comportamiento en la demanda de los viajeros chilenos. La distribución de los viajes muestra que ciertas regiones actúan como principales emisoras, mientras que otras se consolidan como receptores clave.
La siguiente tabla detalla la distribución de los viajes según su origen y destino durante los periodos de mayor actividad estival:
| Categoría de Región | Región | Porcentaje de Viajes | Volumen Estimado (Millones) |
|---|---|---|---|
| Región Emisora | Metropolitana | 42,8% | 11,9 |
| Región Emisora | Biobío | 9,6% | 2,6 |
| Región Emisora | Valparaíso | 8,6% y más | 2,4 |
| Región Receptora | Valparaíso | 22,7% | 6,3 |
| Región Receptora | Metropolitana | 3,8% | 3,8 |
| Región Receptora | O'Higgins | 9,1% | 2,5 |
Este flujo de personas tiene un impacto directo en la dinamización de las economías locales. Como ha señalado la Subsecretaría de Turismo, el aumento de los viajes internos contribuye a fortalecer el tejido empresarial de las regiones receptoras, desde pequeños hostales hasta servicios de transporte especializados.
La experiencia turística en el sur de Chile no puede entenderse sin su componente gastronómico, el cual actúa como un puente entre la naturaleza y la cultura. La disponibilidad de productos frescos de origen local define la identidad culinaria de la región, creando una oferta que es, en sí misma, un atractivo turístico.
La dieta del sur está profundamente ligada a la riqueza de sus mares y bosques. La utilización de pescados frescos es un pilar fundamental de la oferta gastronómica regional.
En la Región de Los Lagos, la gastronomía adquiere un matiz más específico a través de la repostería tradicional. El kuchen, un pastel de frutas que combina técnicas europeas con ingredientes locales, se ha convertido en un elemento imprescindible en la dieta de los visitantes. Asimismo, las emercadas de mariscos, preparadas en diversas formas, representan la esencia de la costa sur y son un punto de encuentro para la cultura local y el visitante.
El éxito de un viaje al sur de Chile depende en gran medida de la preparación frente a las condiciones climáticas y la planificación de la infraestructura de transporte. El clima en esta zona es intrínsecamente cambiante y puede presentar precipitaciones frecuentes, lo que exige una estrategia de equipamiento específica.
Para garantizar una experiencia óptima, se deben considerar los siguientes aspectos logísticos:
En cuanto al transporte, el sistema de buses entre ciudades y pueblos es regular y cómodo, facilitando el movimiento entre los principales centros urbanos. Sin embargo, para acceder a destinos más remotos, como termas o lagos apartados, la utilización de tours organizados o transportes locales especializados es la opción más eficiente y segura.
El análisis de la situación turística en el sur de Chile revela un ecosistema complejo donde la sostenibilidad, la cultura y la economía se entrelazan. La transición hacia un modelo de turismo que valora la identidad étnica, como se observa en la Red de Turismo Mapuche, y la gestión de destinos de naturaleza, como el circuito Sietelagos, demuestra que el crecimiento económico puede estar alineado con la preservación del patrimonio.
El desafío para las administraciones locales y los actores privados radica en mantener la calidad de la infraestructura y la seguridad, sin perder la esencia de la hospitalidad y el respeto por el entorno natural. La proyección de un aumento en la demanda de viajes internos sugiere que el sur de Chile seguirá siendo un actor principal en la estrategia de desarrollo nacional, siempre que se logre equilibrar la masificación de los destinos con la capacidad de carga de los ecosistemas más sensibles. La integración de la gastronomía, la aventura y la cultura ancestral constituye la ventaja competitiva definitiva de esta región, posicionándola no solo como un destino de paso, sino como un destino de permanencia y descubrimiento profundo.