El Horizonte del Biobío: Un Recorrido Exhaustivo por el Patrimonio, la Naturaleza y la Identidad de Concepción
juni 11, 2026
En los últimos años, el debate en torno a la protección y conservación de los humedales urbanos en Chile ha adquirido una relevancia creciente. Estos ecosistemas, anteriormente ignorados o considerados como áreas improductivas, han comenzado a recibir mayor atención en el marco de políticas públicas y académicas que buscan equilibrar el desarrollo urbano con la sostenibilidad ambiental. En este contexto, se han desarrollado estudios y propuestas innovadoras que buscan compatibilizar la construcción con la protección de los humedales, asegurando, al mismo tiempo, la resiliencia ante los efectos del cambio climático y los desastres naturales.
El artículo aborda estas cuestiones desde una perspectiva municipal, con énfasis en los avances legales, técnicos y metodológicos desarrollados en los últimos años. Se presentan iniciativas como la Ley de Humedales Urbanos (Ley 21.202), promulgada en 2020, así como estudios que proponen estándares y buenas prácticas para el desarrollo de infraestructura sin afectar negativamente a estos ecosistemas. Además, se destacan proyectos académicos y gubernamentales que han generado herramientas concretas para mejorar la interacción entre las obras y los humedales urbanos.
A continuación, se detalla el marco legal vigente, las iniciativas técnicas en marcha y las perspectivas futuras, en una mirada que busca promover la sostenibilidad y la sensibilidad ecológica en el desarrollo urbano.
La protección de los humedales urbanos en Chile ha avanzado significativamente gracias a la promulgación de la Ley N° 21.202, conocida como la Ley de Humedales Urbanos. Esta normativa, sancionada en el año 2020, representa un hito en la política ambiental del país, ya que establece por primera vez un marco legal específico para la conservación de estos ecosistemas, históricamente descuidados o mal comprendidos. La ley reconoce la importancia ecológica de los humedales no solo en función de su utilidad para el ser humano, sino también por su rol fundamental en la conservación de la biodiversidad y la regulación de los ciclos hídricos.
Según el análisis presentado en el informe del Centro de Políticas Públicas de la Universidad de Chile, la Ley 21.202 refleja un enfoque no exclusivamente antropocéntrico, sino también ecocéntrico, lo cual es un cambio significativo en el modo de ver la naturaleza. Este enfoque ha permitido reconocer la importancia de los humedales como entidades con valor intrínseco, independientemente de su utilidad directa para la sociedad. Este cambio cultural ha ido de la mano con el crecimiento de conciencia ecológica en el país, impulsado por eventos como el desastre ambiental del año 2004 en el Río Cruces.
Además de la ley, su regulación se encuentra en el Decreto Supremo N° 50, publicado en 2020, que establece los procedimientos y requisitos para la declaración de humedales urbanos. Este instrumento legal permite identificar, proteger y gestionar adecuadamente los humedales dentro de las zonas urbanas, evitando impactos negativos derivados de actividades de construcción y desarrollo urbano.
Una de las principales preocupaciones en el desarrollo de infraestructura urbana es el impacto que puede tener sobre los humedales. Para abordar este desafío, el Ministerio de Obras Públicas (MOP), en colaboración con el Centro de Humedales Río Cruces (CEHUM) de la Universidad Austral de Chile, ha realizado un estudio que evalúa la compatibilidad entre la construcción de obras viales y fluviales y la protección de los humedales urbanos. Este análisis se enmarca en el contexto de la elaboración de los Planes de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, tanto en el ámbito de infraestructura como de recursos hídricos.
El estudio ha analizado 35 tipologías de obras y ha identificado 186 buenas prácticas, medidas de mitigación, reparación o compensación, que pueden ser aplicadas para minimizar los impactos negativos. Estas buenas prácticas son clasificadas según su viabilidad técnica, permitiendo a los profesionales del MOP y de otras instituciones adaptar su metodología de trabajo a las condiciones específicas de cada proyecto.
Un ejemplo de estas prácticas es el diseño de estructuras que permitan la convivencia entre la infraestructura y los humedales, como la construcción de edificaciones con dos niveles, donde el primer piso se convierte en una pasarela que facilita la observación de la flora y fauna del lugar. Este modelo no solo resalta la importancia educativa de los humedales, sino que también promueve la sensibilización ambiental en la población.
El director ejecutivo del CEHUM, Ignacio Rodríguez, ha señalado que el estudio busca brindar una estrategia técnica que permita al MOP cumplir con los requisitos ambientales de manera ágil y eficiente. Según Rodríguez, este enfoque no solo agiliza la implementación de proyectos, sino que también establece estándares ambientales de alto nivel, asegurando que la infraestructura no afecte negativamente a los ecosistemas frágiles.
Además de los esfuerzos técnicos y legales, los proyectos académicos han jugado un papel fundamental en la evolución del debate sobre los humedales urbanos. Un ejemplo destacado es el Plan Maestro desarrollado por la Universidad de Concepción, que fue seleccionado entre más de 400 postulaciones para participar en la 14.ª Bienal Internacional de Arquitectura de São Paulo, con el título “Arquitecturas para un planeta caliente”. Este evento internacional reúne las prácticas más avanzadas en arquitectura, y la participación del Plan Maestro chileno representa un reconocimiento al rigor y la innovación de las soluciones propuestas para la integración de la construcción con la conservación de los humedales.
Este tipo de iniciativas no solo aporta soluciones prácticas, sino que también promueve un enfoque sostenible en la planificación urbana. Según la profesora del área, el enfoque comparativo utilizado en el estudio permite adaptar soluciones exitosas de otros países a la realidad local, asegurando que las propuestas sean viables y efectivas.
Otro ejemplo de relevancia es el estudio sobre estándares para compatibilizar desarrollo de infraestructura con la protección de humedales, realizado por investigadores de la Universidad Austral de Chile. Este estudio propone un enfoque integral que no solo se enfoca en la protección de los humedales, sino que también contempla la resiliencia ante los impactos del cambio climático. En este contexto, las infraestructuras diseñadas en conjunto con la conservación de los humedales resultan más resilientes ante terremotos, inundaciones y otros eventos climáticos extremos.
Aunque el país ha avanzado significativamente en la protección de los humedales urbanos, persisten desafíos que deben abordarse para garantizar el cumplimiento efectivo de las políticas públicas. Uno de los principales retos es la implementación concreta de las medidas propuestas en los estudios técnicos y académicos. Según expertas como la Dra. Paulina Espinosa y la Dra. Amaya Alvez, es fundamental que la política pública se traduzca en acciones concretas que permitan la visibilización y protección de los humedales urbanos.
El enfoque de diálogo entre los diferentes actores involucrados —como la sociedad civil, el sector privado y la academia— es esencial para encontrar soluciones que satisfagan múltiples intereses legítimos, como la construcción de viviendas sociales, la preservación de cursos de agua y la protección de la flora y fauna. En este sentido, los procesos de ponderación de intereses deben ser transparentes y participativos, garantizando que las decisiones se tomen con base en información técnica y social.
Otra área de interés es el desarrollo de metodologías para evaluar los impactos de las obras en los humedales. Según el estudio del CEHUM, la identificación de alteraciones potenciales y la implementación de buenas prácticas son herramientas clave para minimizar los impactos ambientales. Estas metodologías permiten no solo prevenir daños, sino también reparar o compensar los efectos negativos, asegurando que los humedales sigan cumpliendo sus funciones ecológicas.
La conservación de los humedales urbanos en Chile ha avanzado significativamente en los últimos años, gracias a la promulgación de la Ley 21.202 y el desarrollo de estudios técnicos y académicos que buscan compatibilizar el desarrollo urbano con la protección ambiental. Estas iniciativas han permitido no solo identificar buenas prácticas y estándares, sino también promover un enfoque ecocéntrico en la gestión de estos ecosistemas.
El trabajo conjunto entre el gobierno, la academia y la sociedad civil ha resultado en propuestas innovadoras que buscan equilibrar el crecimiento urbano con la sostenibilidad ambiental. A pesar de los avances, persisten desafíos en la implementación de estas políticas y en la sensibilización de la población sobre la importancia de los humedales. Por tanto, es fundamental continuar trabajando en la difusión de conocimientos técnicos, la promoción de modelos de desarrollo sostenible y la participación ciudadana en la toma de decisiones.
A través de estas acciones, el país puede avanzar hacia un modelo de desarrollo que respete la naturaleza, garantizando así la resiliencia ante los efectos del cambio climático y la protección de los ecosistemas vitales que sustentan la vida urbana.