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juni 11, 2026
La realización de estudios de bioequivalencia en Chile es un proceso regulado, estandarizado y riguroso, cuyo objetivo fundamental es garantizar la seguridad, eficacia y calidad de los productos farmacéuticos genéricos. Este tipo de estudios permiten establecer la equivalencia terapéutica entre un producto genérico y su correspondiente innovador, asegurando que ambos tengan un perfil farmacocinético similar, lo que se traduce en un efecto clínico equivalente. En este contexto, el Instituto de Salud Pública (ISP), a través de la sección de Bioequivalencia e Intercambiabilidad del ANAMED, supervisa y promueve la calidad de estos estudios, garantizando que se desarrollen de acuerdo con normativas internacionales y exigencias locales.
En este artículo se presenta un análisis detallado de los requisitos, normativas y procedimientos que rigen la realización de estudios de bioequivalencia en Chile, con el fin de informar a profesionales de la salud, autoridades sanitarias, laboratorios farmacéuticos y el público general sobre este aspecto fundamental para el acceso a medicamentos de calidad y asequibles.
Un estudio de bioequivalencia tiene como finalidad demostrar que un producto farmacéutico en estudio tiene el mismo comportamiento que el producto farmacéutico de referencia, generalmente el producto innovador. Este último es aquel que ha sido aprobado tras una serie de ensayos clínicos que demuestran su seguridad y eficacia. Si el producto en ensayo presenta un perfil farmacocinético similar, se puede inferir con razonable certeza que su comportamiento clínico será el mismo.
Este proceso es fundamental para garantizar que los pacientes tengan acceso a medicamentos de calidad comprobada, al mismo tiempo que se evitan riesgos derivados de una falta de eficacia o de toxicidad. Además, permite un ahorro significativo para los sistemas de salud, públicos y privados, al promover el uso de medicamentos genéricos.
En Chile, las normativas que rigen la realización de estudios de bioequivalencia se basan en decretos exentos del Ministerio de Salud y resoluciones emitidas por el Instituto de Salud Pública (ISP). Estas normativas establecen los requisitos técnicos, éticos y operativos que deben cumplir los laboratorios y centros que desean realizar estudios de bioequivalencia.
El ISP, a través de la sección de Bioequivalencia e Intercambiabilidad, tiene a su cargo la evaluación y certificación de los centros que realizan estudios de bioequivalencia y bioexención. Estos centros deben cumplir con los estándares internacionales de calidad y deben estar autorizados para realizar estudios clínicos según las normativas locales e internacionales.
En Chile existen varios centros autorizados para realizar estudios de bioequivalencia. Estos centros son evaluados periódicamente para garantizar que cumplan con los estándares de calidad y que sus resultados sean confiables. El ISP emite directrices y realiza auditorías para asegurar que los estudios se lleven a cabo de manera rigurosa y con metodologías científicas aceptadas internacionalmente.
Además, los estudios realizados en centros certificados por agencias de alta vigilancia sanitaria, como la FDA (Estados Unidos) o la EMA (Unión Europea), también pueden ser reconocidos en Chile. Esto facilita la entrada de medicamentos genéricos al mercado local, ya que permite la aceptación de estudios realizados en el extranjero, siempre que cumplan con los criterios de calidad y validez establecidos.
Sin embargo, en algunos casos, ciertos centros han sido cuestionados por autoridades internacionales. Por ejemplo, centros como el Semler Research Centre, el Micro Therapeutic Research Labs, el Panexcell Clinical Lab Private Limited y el Synchron Research Services han sido objeto de advertencias por parte de la FDA y la EMA. En respuesta a estas preocupaciones, el ISP ha emitido directrices para garantizar que los estudios realizados en Chile sean rigurosos y que los resultados sean confiables.
Para realizar un estudio de bioequivalencia, se requieren una serie de formularios y documentos que garantizan la trazabilidad y la calidad del proceso. Algunos de los más importantes son:
Además, se requieren documentos que demuestren la validación del proceso productivo, la trazabilidad del lote utilizado en el estudio, y los resultados de los análisis farmacocinéticos realizados. Estos documentos son esenciales para garantizar que los estudios se lleven a cabo de manera transparente y que los datos obtenidos sean confiables y reproducibles.
En ciertos casos, es posible optar a la bioexención de los estudios de bioequivalencia in vivo. Esto ocurre cuando el producto en estudio cumple con ciertos criterios que permiten inferir su bioequivalencia sin la necesidad de realizar un estudio clínico. Esta alternativa es especialmente útil en el caso de medicamentos que presentan altas variaciones terapéuticas o que tienen un estrecho margen terapéutico, donde la realización de estudios clínicos puede ser más compleja y costosa.
Los criterios para la bioexención incluyen:
El procedimiento para solicitar bioexención implica presentar una documentación completa que incluya:
Esta alternativa no solo permite acelerar la entrada de medicamentos genéricos al mercado, sino que también reduce los costos asociados a la realización de estudios clínicos, lo que se traduce en un beneficio tanto para los laboratorios como para los pacientes.
En Chile, uno de los ejemplos más destacados en el desarrollo y certificación de medicamentos genéricos mediante estudios de bioequivalencia es el laboratorio Bagó. Este laboratorio ha logrado demostrar la equivalencia de varios productos farmacéuticos, convirtiéndose en una empresa líder en esta materia. En el año 2009, el ISP certificó el primer producto bioequivalente fabricado en Chile: Neopresol® de Bagó, un ansiolítico y antidepresivo que fue sometido a análisis en forma voluntaria, ya que no se encuentra dentro del listado de medicamentos obligatorios.
Además, el laboratorio ha logrado demostrar la equivalencia de otros productos como Nervix® 75, Tensiomax® 10 mg., Tranquinal 0.5 mg. y Libertox 20 mg. Estos logros reflejan el nivel de calidad e innovación alcanzado por el laboratorio chileno en el desarrollo y producción de medicamentos genéricos, lo que contribuye a la expansión del acceso a tratamientos de alta calidad y a precios accesibles.
El proceso para solicitar y autorizar un medicamento genérico en Chile implica una serie de pasos que garantizan la calidad, seguridad y eficacia del producto. El procedimiento es el siguiente:
Diseño del estudio: El laboratorio farmacéutico diseña el estudio de bioequivalencia, incluyendo la selección del producto de referencia, el diseño experimental, los criterios de inclusión y exclusión de los voluntarios, y los parámetros farmacocinéticos a medir.
Autorización del protocolo: El laboratorio presenta al ISP un protocolo detallado del estudio, el cual es evaluado para garantizar que cumpla con los estándares de calidad y que sea ético.
Realización del estudio: Una vez aprobado el protocolo, el estudio se lleva a cabo en un centro autorizado, siguiendo estrictamente los criterios establecidos.
Análisis de resultados: Los datos obtenidos durante el estudio son analizados para determinar si el producto genérico cumple con los criterios de bioequivalencia establecidos.
Preparación del informe: El laboratorio prepara un informe detallado de los resultados, que incluye los análisis farmacocinéticos, la comparación con el producto de referencia, y cualquier otra información relevante.
Evaluación por la autoridad sanitaria: Este informe se presenta a la autoridad sanitaria, que lo evalúa para determinar si el producto genérico cumple con los criterios de bioequivalencia y, en consecuencia, si puede ser considerado intercambiable con el producto de referencia.
Registro y autorización: Si los resultados son favorables, el producto genérico puede ser autorizado para su comercialización en el mercado chileno. Para ello, se debe presentar un dossier completo que incluya toda la información del estudio, los datos de validación del proceso productivo y cualquier otro documento requerido por la autoridad sanitaria.
Este procedimiento garantiza que los medicamentos genéricos que llegan al mercado chileno sean seguros, eficaces y equivalentes a los productos innovadores, lo que permite a los pacientes acceder a tratamientos de alta calidad sin comprometer su seguridad ni su salud.
Los estudios de bioequivalencia son un pilar fundamental en el desarrollo y comercialización de medicamentos genéricos en Chile. A través de un proceso regulado, estandarizado y riguroso, se garantiza que estos medicamentos sean seguros, eficaces y equivalentes a los productos innovadores. El Instituto de Salud Pública, a través de la sección de Bioequivalencia e Intercambiabilidad, supervisa y promueve la calidad de estos estudios, asegurando que se desarrollen según normativas internacionales y exigencias locales.
Además, el reconocimiento de estudios realizados en centros internacionales y la posibilidad de optar por la bioexención en ciertos casos permiten acelerar la entrada de medicamentos genéricos al mercado, lo que beneficia tanto a los laboratorios como a los pacientes. En este contexto, la participación activa de laboratorios nacionales como Bagó, que han logrado destacar en el desarrollo y certificación de medicamentos genéricos, refleja el potencial del sector farmacéutico chileno para contribuir al acceso a tratamientos de calidad y a precios accesibles.
El fortalecimiento del marco normativo, la certificación de centros autorizados y el impulso de la bioequivalencia son elementos clave para garantizar la seguridad y eficacia de los medicamentos genéricos, lo que se traduce en un beneficio directo para la salud pública y el sistema sanitario chileno.