El Horizonte del Biobío: Un Recorrido Exhaustivo por el Patrimonio, la Naturaleza y la Identidad de Concepción
juni 11, 2026
La música es un pilar fundamental de la identidad cultural en Chile, y en regiones como la Araucanía, donde Villarrica se erige como un centro de tradiciones y expresiones artísticas, el estudio y la preservación de los instrumentos musicales adquieren una importancia vital. En este contexto, resulta de gran interés conocer las iniciativas académicas y científicas que se están llevando a cabo en instituciones de prestigio como la Universidad de Chile. A través de sus distintas facultades y departamentos, esta casa de estudios no solo forma a las nuevas generaciones de músicos, sino que también impulsa la investigación en áreas tan especializadas como la acústica, la física aplicada a los instrumentos y la organología, el estudio científico de los instrumentos musicales.
Recientemente, la comunidad académica y científica en Chile ha puesto su atención en proyectos innovadores que buscan desentrañar los misterios acústicos de instrumentos tradicionales. Uno de los casos más emblemáticos es el del bombo chinchinero, un instrumento de percusión cuyo sonido es inconfundible en las fiestas y celebraciones populares. Un equipo interdisciplinario de académicos de la Universidad de Chile ha emprendido un ambicioso proyecto para realizar un estudio físico-matemático de este instrumento, con el objetivo de modelar sus procesos de generación y radiación sonora. Esta iniciativa, liderada por académicos de las facultades de Arquitectura y Urbanismo y de Artes, busca optimizar y mejorar el diseño del bombo, comprendiendo a cabalidad los mecanismos que otorgan su distintiva calidad timbrística. El estudio busca expresar el bombo como un sistema acústico y vibratorio que puede ser descrito mediante ecuaciones matemáticas, permitiendo identificar las frecuencias de resonancia que caracterizan su timbre y sonoridad.
Este tipo de investigación no solo busca la mejora técnica, sino también la preservación y valoración del patrimonio musical chileno. Al entender científicamente cómo funciona un instrumento tradicional, se asegura su legado y se abren nuevas puertas para su evolución y adaptación en la música contemporánea.
La colaboración entre distintas áreas del conocimiento es clave para el éxito de proyectos de esta envergadura. El estudio del bombo chinchinero es un claro ejemplo de cómo la música, el diseño y la física convergen para generar conocimiento de vanguardia. El equipo de trabajo está compuesto por académicos de diversas disciplinas, lo que enriquece el análisis y las soluciones propuestas.
El proyecto es dirigido por los académicos Osvaldo Muñoz, del Departamento de Diseño de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, y Fernando Carrasco, del Departamento de Música de la Facultad de Artes. A ellos se suman la académica Lorna Lares, también del Departamento de Diseño, y el experto externo Pablo Vega. Desde el Departamento de Sonido, los profesores Luis Núñez y Sergio Floody aportan su conocimiento en acústica y procesamiento de señales. La invitación a participar en este proyecto surgió del profesor Osvaldo Muñoz y el académico Fernando Carrasco, quienes, al identificar la necesidad de optimizar el diseño del instrumento, propusieron la realización de un estudio físico-matemático. El objetivo principal es modelar los procesos de generación y radiación sonora del bombo chinchinero, con el fin de mejorar su calidad timbrística si fuera necesario.
Según explica el académico Sergio Floody, "el bombo es en sí mismo un sistema acústico y vibratorio que puede ser expresado en un conjunto de ecuaciones matemáticas". Uno de los principales resultados de la solución de estas ecuaciones son las frecuencias de resonancia, las cuales caracterizan el timbre y la sonoridad del instrumento. Este enfoque científico permite un análisis profundo que va más allá de la percepción auditiva subjetiva, ofreciendo datos cuantificables que pueden guiar a los luthiers en sus procesos de construcción y afinación.
La Universidad de Chile cuenta con espacios dedicados específicamente a la investigación en acústica musical y luthería, como es el caso del Laboratorio de Acústica Musical y Luthería Postdigital (LAÚD), perteneciente al Departamento de Sonido. Este laboratorio se ha posicionado como un referente en la investigación científica aplicada a los instrumentos musicales, organizando regularmente encuentros, charlas y talleres que visibilizan sus líneas de investigación.
Una de las iniciativas más recientes de LAÚD es la serie de charlas "Sesiones LAÚD", que durante los meses de noviembre y diciembre de 2024 ha programado una serie de encuentros orientados a académicos, estudiantes y público interesado. La sesión inaugural de esta serie, programada para el miércoles 20 de noviembre de 2024 a las 12:00 horas, contará con la presentación del Dr. Sebastián González, Doctor en Física de la Universidad de Twente e investigador del Politécnico de Milán, con amplia experiencia en el estudio de instrumentos musicales y organizador del congreso Mondo Acústica en Cremona.
La charla, titulada "Ciencia e Instrumentos Musicales: Pasado, Presente y Futuro", se llevará a cabo en el CENTEC del Departamento de Sonido, ubicado en Compañía 1264, piso -1. En esta sesión, el Dr. González analizará los avances recientes en el análisis de la respuesta vibratoria y los modelos de simulación que intentan predecir el sonido de los instrumentos. Además, discutirá cómo estos enfoques están transformando nuestra comprensión de los instrumentos y si pueden realmente mejorar o reemplazar las técnicas tradicionales de construcción y afinación. Esta charla es de gran relevancia, ya que aborda el estado del arte de la investigación en este campo y sus posibles implicancias para el futuro de la luthería y la interpretación musical.
Más allá de la investigación física y matemática de los instrumentos, existe una disciplina fundamental para la comprensión y preservación del patrimonio musical: la organología. Esta ciencia se dedica al estudio de los instrumentos musicales, abarcando su clasificación, descripción morfológica, construcción y evolución histórica. La importancia de la organología radica en su capacidad para sistematizar el conocimiento sobre los instrumentos, facilitando su estudio y conservación para las generaciones futuras.
La metodología organológica más utilizada a nivel mundial es la clasificación propuesta por Curt Sachs y Erich Von Hornbostel, la cual se basa en el trabajo de investigación realizado por Victor-Charles Mahillon sobre los instrumentos recolectados en el Conservatorio de Bruselas en el siglo XIX. Este sistema categoriza los instrumentos según el medio que vibra para producir el sonido (cuerdas, membranas, aerófonos, idiófonos), ofreciendo un marco teórico robusto para el análisis.
En Chile y Latinoamérica, la organología se ha adaptado a la rica y diversa realidad etnográfica del continente. Los investigadores regionales se han concentrado en estudiar los detalles morfológicos y constructivos de los instrumentos de origen precolombino y postcolombino, una tarea que se alinea con la historia musical de la región. Asimismo, se ha destinado un tiempo importante a la descripción y conservación de los instrumentos de procedencia arqueológica, tanto los que se encuentran en contextos de uso actual como aquellos que pertenecen a tradiciones musicales aborígenes o emanadas del mestizaje cultural.
El trabajo organológico es esencial para la salvaguarda del patrimonio inmaterial. Al catalogar y describir minuciosamente los instrumentos, se crean registros que permiten su futura reconstrucción o réplica, y se documenta su contexto cultural y su función dentro de las comunidades. Este conocimiento es invaluable para músicos, luthiers, historiadores y educadores, quienes pueden utilizar esta información para mantener vivas las tradiciones y adaptarlas a los contextos actuales.
Las investigaciones y eventos mencionados no surgen en el vacío, sino que se enmarcan dentro de una de las instituciones artísticas y académicas más importantes del país: la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. A través de su Departamento de Música, la Facultad no solo se dedica a la formación de profesionales de alto nivel, sino que también impulsa la creación, la extensión y la investigación musical en todas sus formas.
El Departamento de Música está estructurado en cinco áreas disciplinares fundamentales: Composición Musical, Interpretación, Teórico-Musical, Sonido y Musicología. Cada una de estas áreas está compuesta por académicos de reconocida trayectoria que realizan docencia en programas de pregrado y postgrado, además de desarrollar sus propias líneas de investigación y creación.
El Área de Composición Musical, por ejemplo, tiene sus raíces en el Conservatorio Nacional de 1930 y se orienta a la creación de nuevas obras que contribuyan a actualizar la experiencia humana. El Área de Interpretación, heredera del mismo conservatorio, agrupa a un importante grupo de académicos especialistas en una gran variedad de instrumentos y canto, muchos de ellos integrantes de las principales orquestas profesionales del país y solistas de trayectoria internacional. El Área Teórico-Musical, por su parte, se enfoca en los procesos de enseñanza-aprendizaje y la didáctica de la teoría musical, sirviendo de soporte transversal para la labor docente de todo el departamento.
Es dentro de este ecosistema académico, que combina tradición y vanguardia, donde nacen iniciativas como el estudio del bombo chinchinero y las charlas del laboratorio LAÚD. La Facultad de Artes, junto con la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones, también promueve la democratización del acceso a la música a través de conciertos, conferencias, talleres y conversatorios gratuitos, como se ha evidenciado en iniciativas como el estreno de la primera ópera escrita por una mujer en el mundo, presentada en el Salón de Honor de la Casa Central de la Universidad.
La investigación científica aplicada a los instrumentos musicales es un campo fascinante y de gran valor para la cultura chilena. Proyectos como el estudio físico-matemático del bombo chinchinero, liderado por académicos de la Universidad de Chile, demuestran cómo la colaboración interdisciplinaria entre la música, la física, el diseño y la acústica puede generar conocimientos profundos que contribuyen tanto a la optimización técnica de los instrumentos como a la preservación de nuestro patrimonio musical.
Iniciativas como las "Sesiones LAÚD" y el trabajo de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile a través de su Departamento de Música y Departamento de Sonido, posicionan a la institución como un referente nacional en la investigación y creación musical. El enfoque en la organología y la conservación de los instrumentos tradicionales asegura que las expresiones culturales únicas de Chile, como las que resuenan en las celebraciones de Villarrica y toda la Araucanía, no solo sobrevivan, sino que sean comprendidas, valoradas y evolucionadas con rigurosidad científica y sensibilidad artística. Para los ciudadanos, músicos y turistas interesados en la cultura local, conocer estas iniciativas académicas enriquece la comprensión del valor sonoro que define la identidad de nuestras comunidades.