Estudio de la Universidad de Chile revela el impacto neurológico del consumo de marihuana en adolescentes: Un análisis de la Dra. Anneliese Dörr

El consumo de cannabis en adolescentes es una problemática de salud pública que ha cobrado relevancia en los últimos años, no solo a nivel global, sino de manera específica en nuestro país. Según datos oficiales, Chile ocupa el primer lugar en América Latina en el consumo de marihuana, cocaína y tranquilizantes entre la población escolar. Frente a este escenario, la comunidad académica ha emitido alertas contundentes sobre las consecuencias neurológicas y cognitivas que esta sustancia provoca en cerebros en desarrollo. La Dra. Anneliese Dörr, investigadora de la Universidad de Chile y académica del Departamento de Psiquiatría Oriente, ha liderado estudios que evidencian cómo el consumo temprano afecta funciones cerebrales vitales para el aprendizaje y la planificación de la vida futura.

Este artículo, basado en investigaciones recientes y testimonios de expertos, detalla los hallazgos científicos más alarmantes y explica por qué el cerebro adolescente es particularmente vulnerable a los efectos de la droga.

El contexto del consumo en Chile

Chile ha emergido como un escenario crítico en el consumo de drogas. De acuerdo con el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA), Chile es el líder en consumo de marihuana en la región. Según datos de la Estrategia Nacional de Drogas (2021-2030), los estudiantes entre octavo básico y cuarto medio son los que más consumen estas sustancias en comparación con el resto de la población.

La edad promedio de inicio en el consumo se sitúa en los 14 años. Este dato es crucial, ya que el desarrollo cerebral se extiende más allá de los 18 años. El inicio temprano del consumo pone en riesgo el desarrollo neurológico de las estructuras centrales del cerebro, generando un impacto que puede ser duradero o irreversible.

La Dra. Anneliese Dörr, con 30 años de experiencia en el Departamento de Psiquiatría Oriente de la Universidad de Chile, ha dedicado gran parte de su carrera a estudiar este fenómeno. Desde 2006, notó que sus pacientes escolares mostraban una clara relación entre el consumo de cannabis y el deterioro de sus capacidades académicas y conductuales.

Evidencia científica: El daño cerebral visible

Las investigaciones lideradas por la Dra. Dörr no se basan solo en observaciones clínicas, sino en pruebas neuropsicológicas e imágenes cerebrales específicas (Neurospect). En uno de los estudios pioneros realizados en una población no consultante —es decir, jóvenes que no se consideran adictos—, se evaluó comparativamente a estudiantes fumadores exclusivos de marihuana versus no consumidores.

A todos se les aplicaron encuestas de salud, se revisaron sus informes de notas y se realizaron test de inteligencia y pruebas neuropsicológicas para medir atención, memoria y concentración. Los resultados fueron alarmantemente significativos: al comparar los test con las imágenes cerebrales, fue posible visualizar que la mayoría de los escolares consumidores presentó una anormalidad en zonas cerebrales relacionadas con la memoria, la motivación, la planificación y la iniciativa.

En la práctica, esto se traduce en conductas como desmotivación, poco o nulo interés de seguir estudiando y la incapacidad de terminar proyectos iniciados. La experta enfatiza que, hasta la fecha, no existe ningún estudio que demuestre algún efecto favorable de la marihuana en adolescentes y adultos jóvenes.

El lóbulo prefrontal: La víctima principal

El área del cerebro que más se ve afectada por el consumo de marihuana en jóvenes es el lóbulo prefrontal. Esta región es la encargada de funciones ejecutivas superiores como planificar, anticipar consecuencias y controlar la impulsividad. La Dra. Dörr explica que el consumo de marihuana produce una suerte de "involución" en esta zona, cuyo desarrollo costó millones de años de evolución.

El experto señala que la marihuana "opaca el CI", produce problemas de ánimo, altera la memoria y afecta la "poda neuronal", que es el proceso mediante el cual el cerebro se reconfigura y madura durante la adolescencia. Utilizando una metáfora, la investigadora compara el cerebro de un adolescente que consume marihuana con un pastel que se está horneando: "Mientras se cocina abre el horno y le mete otro ingrediente. Y no queda mejor, queda peor". Esta alteración en la maduración cerebral impide que el joven alcance su máximo potencial cognitivo.

Memoria de trabajo y su impacto en la vida adulta

Investigaciones internacionales, como la realizada por el Campus Médico de la Universidad de Colorado Anschutz, publicada en JAMA Network Open, respaldan las preocupaciones planteadas por la Dra. Dörr. Este estudio reveló que el consumo frecuente de marihuana a lo largo de la vida perjudica la memoria de trabajo.

La memoria de trabajo es un sistema crucial que permite almacenar y manipular información de manera temporal. Es fundamental para la toma de decisiones, la comunicación efectiva y el éxito en el ámbito laboral. Cuando esta función se ve afectada, las consecuencias se extienden más allá del rendimiento escolar, impactando la seguridad personal y la capacidad de desenvolverse exitosamente en la adultez.

Consecuencias académicas y deserción escolar

El consumo de marihuana tiene un impacto directo en la deserción escolar. Cuando los adolescentes rinden menos en la escuela debido a la falta de memoria, concentración y motivación, en muchos casos terminan retirándose de sus establecimientos educacionales. Según datos del Ministerio de Educación de Chile, entre 2021 y 2022, más de 50.000 estudiantes se desvincularon de sus colegios. Si bien existen múltiples factores (baja motivación, problemas de salud mental, iniciación en el mundo laboral), el consumo de sustancias es un agravante significativo que interrumpe los proyectos de vida de los jóvenes.

¿Es reversible el daño?

Una de las preguntas que más inquieta a padres y educadores es si el cerebro puede recuperarse tras dejar el consumo. La Dra. Dörr ha investigado también este aspecto. En 2024, publicó un estudio preliminar analizando a 20 escolares chilenos que dejaron de fumar durante seis meses. Tras este periodo de abstinencia, se evaluó su función cerebral mediante pruebas neuropsicológicas y neuroSPECT.

La doctora explicó que, en el hipocampo (la zona clave para la memoria), existe la neurogénesis, es decir, la capacidad de crear nuevas neuronas cuando se estimula adecuadamente. Esto permite revertir en cierta medida el daño. Sin embargo, la evidencia es mixta: mientras que algunas funciones como la memoria podrían tener cierta capacidad de recuperación, otros estudios señalan que en algunas zonas del cerebro no se vio recuperación. El consumo temprano puede dejar secuelas permanentes.

La manipulación informativa y la necesidad de educación

La experta ha denunciado que los escolares en Chile están siendo "engañados" respecto a la inocuidad de la marihuana. La percepción de que es una sustancia natural y sin consecuencias graves contrasta fuertemente con la evidencia científica acumulada. El informe mundial sobre drogas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y estudios publicados en The Lancet sitúan a Chile con altos índices de años de vida perdidos por consumo de marihuana.

Es imperativo que la comunidad educativa y familiar conozca estos riesgos. La marihuana no solo afecta el rendimiento inmediato; altera la estructura física del cerebro en un momento crítico de su desarrollo, afectando la planificación, la anticipación y el control de impulsos, habilidades fundamentales para la vida adulta.

Conclusión

La evidencia científica presentada por la Dra. Anneliese Dörr y sus colegas de la Universidad de Chile es clara y contundente: el consumo de marihuana en adolescentes provoca daños neurológicos significativos, especialmente en el lóbulo prefrontal y el hipocampo. Estos daños se traducen en deterioro de la memoria, falta de motivación, bajo rendimiento académico y un aumento en la deserción escolar. Si bien existe la posibilidad de cierta recuperación mediante la abstinencia y la estimulación cerebral, el impacto inicial puede determinar el futuro proyecto de vida del joven. La lucha contra el consumo temprano requiere de información veraz y una comprensión profunda de cómo la droga "mete otro ingrediente" en el horneado del cerebro adolescente, empeorando su desarrollo natural.

Fuentes

  1. Psiquiatría Oriente Chile
  2. Psiquiatría Oriente Chile
  3. UCN Comunicaciones
  4. Hoy Noticias
  5. BioBioChile

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