Estrategias de optimización presupuestaria para la exploración del sur de Chile
juni 3, 2026
La presente comunicación tiene como objetivo informar a los ciudadanos de Villarrica, a los turistas y al público en general sobre la situación actual del Volcán Villarrica, las medidas preventivas implementadas y los esfuerzos de gestión del riesgo que se están llevando a cabo. La información aquí presentada se basa en los informes técnicos y comunicados oficiales emitidos por el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN) y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED).
El Volcán Villarrica, conocido como Rukapillán en mapudungun, presenta una actividad volcánica constante y es uno de los volcanes con mayor registro histórico de erupciones en Sudamérica, ocupando el primer lugar en el ranking de peligro de Chile. Desde el año 2015, su nivel de alerta ha sido modificado en once ocasiones, lo que demuestra la dinámica de su comportamiento. Actualmente, el volcán se encuentra en Alerta Técnica Amarilla, lo que indica una condición de inestabilidad. Esta alerta se mantiene desde el 8 de noviembre de 2022, afectando a las comunas de Villarrica, Pucón y Curarrehue en la Región de La Araucanía, y a la comuna de Panguipulli en la Región de Los Ríos.
La actividad anómala detectada ha llevado a las autoridades a reforzar el monitoreo continuo en la zona, manteniendo una constante coordinación entre SERNAGEOMIN y SENAPRED para prever cualquier eventualidad.
Debido al incremento de la actividad volcánica, las autoridades han determinado la ampliación progresiva del perímetro de seguridad alrededor del cráter. Inicialmente, el perímetro se amplió a 1 kilómetro de manera preventiva, a pesar de que la información técnica de SERNAGEOMIN indicaba que no existía un peligro inminente de erupción. Esta medida no entorpeció la realización del Ironman de Pucón ni otras actividades fuera de ese perímetro.
Posteriormente, tras una explosión ocurrida el miércoles pasado, en la que se expulsó material volcánico sólido a una altura de aproximadamente 500 metros sobre el nivel del cráter, y la identificación de bloques desplazados hasta 1.400 metros en el flanco oeste-noroeste, el perímetro de seguridad fue ampliado a 2 kilómetros desde el centro del cráter. Esta decisión se tomó considerando la posibilidad de explosiones similares o de mayor energía.
La ampliación del perímetro de seguridad tiene como objetivo principal proteger a la población, evitando la exposición innecesaria a situaciones de riesgo, especialmente ante la posible proyección de partículas incandescentes u otros materiales volcánicos.
Tras la actividad volcánica, la Presidenta Michelle Bachelet encabezó el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) en la comuna de Pucón, junto al intendente de La Araucanía, Francisco Huenchumilla. Se mantuvieron las medidas preventivas adoptadas y se anunciaron recursos para colaborar con las comunas aledañas al volcán.
Además, se declaró Zona de Emergencia Agrícola con el fin de agilizar la entrega de ayuda a los agricultores que pudieran verse afectados por la erupción y la caída de cenizas. Se reconoció que algunas familias quedaron aisladas debido a la crecida de los ríos causada por el deshielo, pero se informó que se mantenía contacto con ellas y que se encontraban en buenas condiciones.
La Presidenta destacó la importancia de tomar medidas preventivas para proteger tanto a los animales como a los cultivos de los efectos de la erupción.
La gestión del riesgo de desastres naturales, como una erupción del Volcán Villarrica, involucra diversas etapas, desde la prevención y la preparación hasta la respuesta y la mitigación. Es fundamental que la población esté preparada e informada sobre la magnitud de un posible evento volcánico, asumiendo una mayor responsabilidad y compromiso ciudadano en relación con el riesgo.
En este contexto, se ha desarrollado la herramienta Kimgen Data en el Laboratorio de Planificación Territorial (LPT) de la Universidad Católica de Temuco. Esta plataforma en línea permite el desarrollo de planes de emergencia, la evaluación de escenarios de afectación y la estimación de la población y la infraestructura crítica que podrían verse afectadas. Kimgen Data está vinculada directamente al trabajo que realizará SENAPRED (que reemplazará a la ONEMI), facilitando la respuesta de las instituciones.
Es importante destacar que, a pesar de la actividad constante del volcán, los habitantes de las inmediaciones no suelen inmutarse por los temblores o ruidos provenientes del macizo. Sin embargo, la preparación y la educación son cruciales para una respuesta efectiva ante una erupción.
Un aspecto relevante en la gestión del riesgo volcánico es la planificación urbana. Se ha señalado que en zonas de peligro volcánico, determinadas por SERNAGEOMIN en el año 2000, actualmente existen viviendas particulares e incluso importantes proyectos inmobiliarios. Esto subraya la necesidad de avanzar en la prevención y de considerar los riesgos volcánicos en la planificación del territorio.
La gestión del riesgo requiere una mayor responsabilidad y compromiso ciudadano, así como una mejor coordinación entre las instituciones y la comunidad.
Las autoridades insisten en la importancia de que la población se mantenga informada sobre la situación del volcán. Tras la primera erupción, la actividad volcánica ha mostrado una tendencia decreciente. Se espera un nuevo balance de la situación en las próximas horas.
Se recuerda a la comunidad que el Volcán Villarrica ha permanecido con Alerta Técnica Amarilla durante un tiempo considerable, presentando una condición de inestabilidad. Por lo tanto, es fundamental respetar las restricciones de acceso a la zona delimitada y seguir las recomendaciones de las autoridades.
Conclusión
La situación del Volcán Villarrica requiere una atención constante y una gestión del riesgo proactiva. Las medidas preventivas implementadas, como la ampliación del perímetro de seguridad, buscan proteger a la población y minimizar los posibles impactos de una erupción. La preparación ciudadana, la planificación urbana y la coordinación entre las instituciones son elementos clave para una respuesta efectiva ante este riesgo natural. Se insta a la comunidad a mantenerse informada y a seguir las recomendaciones de las autoridades.