Viviendas de Emergencia y el Programa de Mediaguas en Chile: Un Análisis de su Evolución y Acceso

La presente información tiene como objetivo proporcionar una visión general sobre las viviendas de emergencia, comúnmente conocidas como “mediaguas”, en Chile, su historia, acceso y características, basándose en la información disponible. Si bien la información proporcionada no se centra específicamente en Villarrica, ofrece un contexto nacional relevante para comprender la problemática de la vivienda de emergencia y los programas existentes. Debido a la limitada información proporcionada, este artículo no alcanzará las 2000 palabras solicitadas, pero presentará un resumen exhaustivo de los datos disponibles.

Orígenes y Evolución del Concepto

La idea de generar una solución habitacional de emergencia se originó en el Hogar de Cristo en julio de 1958, a través de su Departamento de Obras y Viviendas Populares. En 1966, este departamento se independizó, dando origen a la Fundación Vivienda, con el propósito de construir una vivienda liviana y fácilmente transportable para familias que llegaban a ocupar terrenos sin autorización en la década de 1960. Esta iniciativa estuvo fuertemente influenciada por el pensamiento del padre Alberto Hurtado, quien buscaba “crear un hogar para los que no tienen techo”.

Desde sus inicios, el programa estuvo liderado por el sacerdote belga Josse Van der Rest, conocido como “el padre de las mediaguas”. Hasta la fecha, la fundación ha proporcionado cerca de 500 mil soluciones de emergencia y más de 7 mil viviendas definitivas, beneficiando a más de 2 millones de personas. Es importante señalar que, actualmente, las instituciones Techo y Fundación Vivienda están en proceso de fusión. Existe una tendencia a evitar el término “mediagua”, considerándolo “antiguo” y asociado a estándares de vivienda precarios, prefiriendo los términos “vivienda transitoria” o “vivienda de emergencia”. Sin embargo, el término “mediagua” sigue siendo ampliamente utilizado por la población.

Demanda Actual y Perfil de los Beneficiarios

En los últimos dos años, la demanda por viviendas de emergencia ha sido sostenida y creciente. Las solicitudes provienen principalmente de personas que viven hacinadas o allegadas, en su mayoría mujeres que han perdido su empleo a causa de la pandemia y no pueden pagar el arriendo, siendo desalojadas de sus viviendas. También se atienden solicitudes de migrantes, aunque no se ha registrado un aumento significativo en este grupo. Es importante destacar que el programa no beneficia a personas que se encuentran en tomas o campamentos.

Según datos de 2019, el 85% de las familias atendidas están encabezadas por mujeres, y casi el 60% son hogares monoparentales. La edad promedio de las solicitantes es de 35 años. En cuanto a su nivel educativo, el 54,3% de los jefes de hogar no ha completado la enseñanza media. El 40% de las familias depende de ingresos provenientes de jubilaciones, pensiones o subsidios estatales, y el 76% se encuentra en situación de extrema pobreza.

Las condiciones de habitabilidad previas de los beneficiarios son precarias: el 76% vivía de allegado, el 43% en situación de hacinamiento, el 35,3% con más de dos personas por cama, y el 16% enfrentaba situaciones de urgencia como violencia intrafamiliar, amenaza de desalojo, o problemas de adicción. Se espera que la pandemia haya agravado estas condiciones, aunque los datos de 2020 aún no están disponibles.

Proceso de Postulación y Requisitos

Para optar a una vivienda de emergencia, las familias deben cumplir con ciertos requisitos. Deben demostrar su vulnerabilidad y carencia de recursos propios o ayuda estatal para acceder a una vivienda digna. Además, deben contar con una “autorización de sitio”, es decir, un documento firmado por el propietario del terreno donde se ubicará la vivienda. Este documento debe estar acompañado de antecedentes como el registro social de hogares, comprobantes de ingresos, orden de desalojo (si corresponde), certificado de discapacidad (si aplica), y otros documentos relevantes. En esencia, el programa busca proporcionar una solución habitacional temporal a familias que se encuentran allegadas a familiares o conocidos, pero que necesitan un espacio más independiente.

En 2019, el programa favoreció a 702 familias de las regiones Metropolitana y de Valparaíso, lo que representa el 63% de los grupos familiares que postularon. Puente Alto, Pudahuel y Lampa fueron las comunas de Santiago donde se instaló el mayor número de mediaguas en ese año.

Costos y Características de las Viviendas de Emergencia

Las mediaguas no son gratuitas, aunque muchas familias, debido a su extrema vulnerabilidad, no realizan ningún pago. La asignación de beneficios se evalúa caso a caso. El mercado privado ofrece soluciones que varían en precio desde los 450 mil pesos hasta más de un millón cien mil pesos, dependiendo del tamaño y los materiales.

Las mediaguas proporcionadas por Techo + Fundación Vivienda no se comercializan, sino que se asignan según criterios sociodemográficos. Consisten en un kit que incluye paneles prefabricados y materiales complementarios como puertas, ventanas, bisagras y herrajes, además de un manual de construcción.

Existen diferentes opciones de kits disponibles en el mercado. Por ejemplo, se ofrece un “kit de mediagua 3x6 mejorada full” con las siguientes características:

  • 15 pilotes impregnados calibrados de 3" de 0,40cm.
  • 6 vigas de apoyo de pino 2x3".
  • 2 paneles de piso con estructura de pino 3*2" y cubierta de planchas de OSB de 11,1mm.
  • 6 paneles con estructura de pino 2*2" y forro exterior e interior de planchas de OSB de 9,5mm.
  • 1 puerta de terciado de 0,70 con marco de pino y chapa.
  • 2 ventanas de OSB con cordera de aluminio.
  • 2 paneles de cielo de pino 2x2 con cubierta de OSB de 9,5mm.
  • 2 caballetes para techo.
  • 8 planchas de zinc de 3 mts.
  • 1 rollo de papel fieltro antihumedad.
  • Kit de instalación con guía rápida, 2kg de clavos de 4", 100 clavos de techo, 6 bisagras y 1 portacandado.

El precio de este kit, incluyendo IVA, es de $790.000, lo que representa un ahorro de $260.000 (24%) con respecto al precio original. También se ofrecen otros productos como baños de madera ($180.000) y bodegas de madera ($890.000).

Conclusión

El programa de mediaguas, o viviendas de emergencia, ha sido una herramienta importante para proporcionar soluciones habitacionales temporales a familias vulnerables en Chile. Si bien el término “mediagua” puede estar asociado a estándares de vivienda precarios, el programa ha evolucionado y busca ofrecer soluciones más dignas y seguras. La demanda por estas viviendas ha aumentado en los últimos años, especialmente a raíz de la pandemia, lo que subraya la necesidad de seguir fortaleciendo este tipo de iniciativas. La información proporcionada, aunque limitada, permite comprender la historia, el acceso y las características de este programa, así como el perfil de las familias que se benefician de él.

Fuentes

  1. Hogar de Cristo
  2. Mediaguas del Maule
  3. Mediaguas Webnode

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