El Horizonte del Biobío: Un Recorrido Exhaustivo por el Patrimonio, la Naturaleza y la Identidad de Concepción
juni 11, 2026
El lago Pellaifa, ubicado en la comuna de Panguipulli, es un destino que combina la belleza natural con una historia única y fascinante. Este cuerpo de agua, de origen glaciar, se encuentra a solo 25 kilómetros de la ciudad de Villarrica y a unos 60 kilómetros de Pucón, en dirección sureste. A pesar de su ubicación relativamente cercana a zonas turísticas más conocidas, Pellaifa sigue siendo un lugar escondido, con paisajes serenos y una conexión directa con la naturaleza.
Además de su atractivo escénico, el lago Pellaifa posee una historia trágica y geológica que lo convierte en un punto de interés no solo para turistas, sino también para investigadores y entusiastas del patrimonio natural. En este artículo se explorarán aspectos como su ubicación exacta, cómo llegar, su origen, características físicas, y la experiencia que ofrece a quienes lo visitan.
El lago Pellaifa se encuentra dentro de la comuna de Panguipulli, en la Región de Los Ríos de Chile. Su localización geográfica lo sitúa entre el lago Calafquén y la aldea de Carirriñe, en una zona que fue testigo de eventos naturales significativos. Este lago es conocido por su tamaño relativamente pequeño, con una superficie de 7,2 kilómetros cuadrados y una profundidad máxima de 9,3 metros. A pesar de su tamaño, su entorno es impresionante y su historia lo convierte en un lugar único.
La ubicación estratégica del lago lo hace accesible desde distintas localidades, como Villarrica, Pucón, Lican Ray y Coñaripe. Desde Villarrica, el trayecto toma alrededor de 45 minutos en automóvil, atravesando paisajes naturales y rutas tranquilas. La Ruta S-95-T es el primer punto de conexión desde Villarrica hacia Panguipulli, y desde allí, al tomar la Ruta T-243-S hacia Coñaripe, se llega al lago Pellaifa. Esta ruta es muy bien señalizada y permite a los visitantes disfrutar del paisaje mientras se acercan a su destino.
Una de las características que lo hace tan especial es su acceso desde el Camino Internacional al Paso Carirriñe, lo que lo conecta con las Termas Eco Pellaifa. Esta ruta permite a los turistas visitar tanto el lago como las termas en una misma experiencia, combinando relajación con aventura en la naturaleza.
El lago Pellaifa no es un cuerpo de agua común. Su formación está intrínsecamente ligada a eventos naturales catastróficos, que le dieron forma y le dieron vida a un paisaje que hoy se mantiene como testigo silencioso de su pasado.
El 22 de mayo de 1960, un terremoto de magnitud 9,5 en la escala de Richter sacudió la región de Los Ríos y otras zonas del sur de Chile. Este evento, conocido como el Gran Terremoto de 1960, fue el más fuerte registrado en la historia moderna y tuvo un impacto devastador en el relieve local. En la zona del lago Pellaifa, los movimientos de tierra causados por el sismo provocaron el desprendimiento de grandes cantidades de rocas de los cerros cercanos. Estas rocas cayeron al lago, elevando el nivel del agua y sepultando áreas cercanas, incluyendo un bosque nativo que una vez cubría la región.
La evidencia física de este evento es visible aún hoy: troncos de árboles sobresalen de la superficie del agua, formando una especie de bosque hundido. Estos restos son un recordatorio permanente de la fuerza de la naturaleza y del cambio que puede ocurrir en un instante. Un elemento destacado es la presencia de una chimenea de una casa que permaneció visible por casi 40 años, hasta que el terremoto de 2010, de magnitud 8,8, provocó su caída. Esta chimenea era un punto de reunión para bañistas durante los meses de primavera y verano, y su desaparición marcó el final de una conexión histórica directa entre los habitantes y el lago.
La palabra Pellaifa tiene su origen en el mapudungún, lengua de los pueblos mapuche. Según fuentes locales, el nombre significa “escarcha”, quizás una alusión a la apariencia fría o misteriosa del lugar, a pesar de que sus aguas son más cálidas que las de otros lagos de la región debido a la influencia de fuentes termales. Este detalle le da al lago una dualidad interesante: un lugar de frío natural y un entorno cálido y acogedor.
El lago Pellaifa es de origen glaciar, una característica que lo vincula con otros lagos de la zona, como el lago Calafquén. Su formación se debe a los movimientos de tierra y la acción de los glaciares del pasado, que modelaron el relieve y dejaron en su lugar cuencas naturales que albergan agua dulce. La presencia de fuentes termales cercanas le otorga a las aguas del lago una temperatura más cálida que la de otros lagos de la región, convirtiéndolo en un lugar ideal para bañarse incluso en días de clima fresco.
Sus dimensiones no son grandes: tiene una extensión de menos de 2 kilómetros cuadrados, lo que lo hace más sencillo de explorar a pie o en embarcación. Las riveras del lago son escarpadas en la mayoría de los casos, formadas por el relieve montañoso que lo rodea. Sin embargo, en los extremos sureste y oeste se presentan afluentes y efluentes que permiten un acceso más sencillo y una mayor variedad de actividades.
La vegetación alrededor del lago es exuberante y típica de la región. La presencia de árboles nativos, como el coigüe, el luma y el roble, junto con una vegetación arbustiva densa, crea un entorno natural que invita a la tranquilidad y la observación. Los ríos que lo rodean, como el río Llancahue, también son parte de este ecosistema, alimentando el lago y contribuyendo a la biodiversidad local.
Las aguas del lago Pellaifa son claras y cristalinas, lo que permite una visión excelente del fondo en las zonas más poco profundas. La fauna acuática es abundante, con presencia de truchas y otros peces que son objeto de actividades recreativas como la pesca. Además, el lago es un lugar ideal para observar aves y otros animales que habitan en sus alrededores.
El lago Pellaifa no solo es un destino para observar la naturaleza, sino que también ofrece una variedad de actividades que pueden disfrutarse según las preferencias de cada visitante. Desde relajación en las aguas termales hasta aventura en el bosque hundido, el lago es un destino que combina tranquilidad con historia y diversión.
Una de las experiencias más populares es el Tour a las Termas Pellaifa, ofrecido por operadores turísticos locales. Este tour es ideal para grupos de al menos 4 personas y incluye traslado desde puntos estratégicos como Villarrica, Pucón, Lican Ray y Coñaripe. El costo por persona es de $25.000 y se incluye el traslado de ida y regreso, lo que permite a los visitantes disfrutar de una experiencia sin preocupaciones logísticas.
El tour dura aproximadamente 7 horas, desde la salida hasta el regreso a la ciudad. Durante este tiempo, los visitantes pueden disfrutar de 4 horas de relajación en las aguas termales, que son conocidas por sus propiedades curativas. Además de las termas, el tour incluye tiempo para explorar los alrededores del lago y disfrutar de la naturaleza en su máxima expresión.
Otra actividad destacada es la exploración del bosque hundido, una experiencia única que permite a los visitantes observar los troncos de árboles que sobresalen de la superficie del agua. Esta actividad es ideal para quienes disfrutan de la fotografía, la caminata o simplemente la contemplación. Es importante mencionar que el acceso al lago puede ser limitado en ciertos momentos, especialmente durante épocas de alta temporada, por lo que se recomienda planificar con anticipación.
También es posible realizar actividades de pesca, ya que el lago alberga una buena cantidad de truchas. Sin embargo, se debe respetar las regulaciones locales y utilizar métodos sostenibles para no afectar la fauna. El uso de embarcaciones con motor está prohibido para preservar el entorno y garantizar que el lago siga siendo un lugar tranquilo y natural.
En cuanto a la navegación, es posible realizar paseos en canoa o kayac, ya que el lago tiene aguas tranquilas y accesibles. Estas actividades permiten a los visitantes disfrutar de la serenidad del lago mientras se conectan con su entorno. Algunos operadores ofrecen tours guiados que incluyen información sobre la historia del lago y su ecosistema.
El lago Pellaifa no está aislado de otros cuerpos de agua de la región. Por el contrario, está conectado a través del río Llancahue, que nace en los faldeos del volcán Villarrica y recorre un valle encajonado hasta llegar al lago Calafquén. Este río es el responsable de la conexión hídrica entre ambos lagos, y es un elemento clave en el ecosistema local.
El río Llancahue es también un lugar de gran importancia histórica y personal para muchos habitantes de la zona. Para algunos, es el lugar donde aprendieron a pescar, a navegar y a conectar con la naturaleza. En su recorrido, el río se une al río Pellaifa, el cual nace directamente del lago del mismo nombre, para luego seguir su curso con el nombre de río Pellaifa hasta desembocar en las aguas del lago Calafquén.
El lago Calafquén, a su vez, es uno de los lagos más grandes de la región, con una superficie de 120,6 kilómetros cuadrados y una profundidad máxima de 212 metros. Sus orillas son habitadas por comunidades cercanas como Licán Ray, Pucura, Coñaripe y Calafquén, y es conocido por su playa extensa, de casi 3 kilómetros de longitud. Esta playa es una de las más grandes de la región y es un lugar ideal para relajarse al aire libre.
La conexión entre el lago Pellaifa y el lago Calafquén, a través del río Llancahue y el río Pellaifa, no solo es una característica geográfica, sino también un vínculo ecológico y cultural. Esta relación permite que la biodiversidad de la región se mantenga y que los recursos hídricos se distribuyan de manera equilibrada.
El lago Pellaifa es mucho más que un simple cuerpo de agua. Es un destino que combina la belleza natural, la historia geológica y el encanto del patrimonio local. Su ubicación estratégica, a solo 25 kilómetros de Villarrica, lo convierte en un lugar accesible y atractivo tanto para residentes como para turistas.
Su historia, marcada por el terremoto de 1960 y el bosque hundido que quedó como testigo de aquel evento, le otorga una dimensión única que lo convierte en un lugar de reflexión y admiración. Sus aguas termales, su entorno natural y sus actividades recreativas lo hacen ideal para quienes buscan una experiencia de relajación y aventura en la naturaleza.
Ya sea para disfrutar de un día tranquilo en la playa, para realizar una caminata por sus alrededores, o para participar en un tour guiado, el lago Pellaifa es un destino que no puede faltar en la lista de lugares por visitar en la región de Villarrica. Es un recordatorio de la fuerza y la belleza de la naturaleza, y un testimonio del pasado que sigue vivo en cada rincón de su entorno.